El gancho principal son los “Poke-futa” manholes de Chuo Ward: una salida de turismo-running en grupo reducido que convierte el asfalto de siempre en una búsqueda del tesoro de tapas de alcantarilla decoradas. Detrás de esta idea tan chula está Hashiribito Practical Running School, una escuela de entrenamiento semi-personalizado que se centra en “12 training patterns to polish the 9 elements of running.”
El planteamiento es un “actual-running-only training program,” priorizando siempre la práctica sobre las charlas teóricas. Con un máximo de 10 runners, se busca una experiencia de grupo más cercana, yendo de alcantarilla en alcantarilla, buscando esas pequeñas recompensas a pie de calle mientras sigues haciendo tu entreno específico.