Sobre ciclismo y running en Rovaniemi
Kilómetros de fondo en Rovaniemi
Correr: Aquí la gente corre por las orillas de los ríos Kemijoki y Ounasjoki, y cuando Ounasvaara llama, para arriba que van. El Rovaniemen Roadrunners le da ese ambiente de club a la zona, y el Muurolan Kisaveikot mantiene a Muurola en el mapa. El Rovaniemi Trail Run es el evento principal y más fácil en los senderos de Ounasvaara, con opciones de 12km, 21km y 42km. El Piirin myöntämä kilpailu trae carreras de 5km y 10km a Taljatie 2 y al Ounasvaaran hiihtostadion. El Aluekisat mantiene a los niños compitiendo en distancias de 0.8km, 1km y 1.5km. La carrera de carretera Muurolan Piikki es la excusa perfecta para afilar las piernas en asfalto.
Ciclismo: Aquí la gente sube a Ounasvaara porque es el patio de juegos de la ciudad para las vueltas en fatbike, hacer Z2 y esos intervalos cañeros. Korkalovaara y Santavaara ofrecen más subidas cerca, y Santavaara está a unos 9km del centro de Rovaniemi. El Santa’s Eastern Gravel Loop, de 472km, conecta Rovaniemi, Kemijärvi, Pyhä y Luosto con singletracks de gravel, tramos largos de singletrack y subidas y bajadas que parecen una montaña rusa. El Santa’s Western Gravel Loop, de 493km, sale de Santa Claus’ Village y te lleva por una selección de las mejores carreteras de gravel y pistas forestales. Aquí se ven estas dos rutas como bichos bastante distintos, nada que ver con un crit o un gran fondo.
Temporada: De junio a octubre es la mejor ventana para los ciclistas, y principios de junio o de mediados de agosto a octubre suele ser lo mejor para las rutas largas de gravel. El sol de medianoche está sobre el horizonte del 7 de junio al 6 de julio, así que puedes meter kilómetros de base hasta tarde sin mirar el reloj. De mediados de junio a finales de agosto, tenemos días de 15-23 Celsius y noches de 0-10 Celsius, mientras que los mosquitos y tábanos se ponen las botas de finales de junio a mediados de agosto. El invierno cambia por completo el panorama para ambos deportes. La nieve se queda en el suelo unos 175 días al año, y de septiembre a abril, salir en bici a ver las auroras boreales se convierte en el turno de noche.